Vigilancia de calderas
Las cámaras de caldera hacen visible las 24 horas el hogar de los generadores de vapor. La imagen en directo se transmite directamente a la sala de control, para un funcionamiento seguro, una combustión optimizada y la detección temprana de fallos.



Qué aporta la supervisión de calderas
- Supervisar el encendido: control de la llama durante el arranque de la caldera para un inicio seguro.
- Evaluar la imagen de la llama: posición, forma y estabilidad de las llamas de los quemadores durante el funcionamiento.
- Controlar la parrilla de postcombustión: observación de las brasas de carbón y del quemado sobre la parrilla.
- Detectar escoria y depósitos: ver a tiempo los cambios en paredes y superficies de calefacción.
- Registrar la distribución de temperaturas: opcionalmente mediante termografía con cámaras infrarrojas.
Estructura del sistema
La cámara de caldera se aloja en una sonda de horno refrigerada, que se monta opcionalmente con un dispositivo de traslación automático o en montaje fijo. Con dispositivo de traslación, la sonda sale automáticamente de la zona caliente en caso de alarma, por ejemplo si falla la refrigeración o el aire comprimido. Un armario de control y alimentación supervisa los medios de refrigeración y el aire de purga y comunica los fallos a la sala de control mediante contactos libres de potencial.
- Cámaras de vídeo, de red o infrarrojas
- Objetivos con visión axial o radial de hasta 110° de ángulo diagonal de imagen
- Refrigeración de la sonda por agua, gas o aire
- Asistencia desde la planificación y la puesta en marcha hasta el mantenimiento
CCTV de hornos
Sondas, dispositivos de traslación y accesorios para la supervisión de calderas de un vistazo.